Icono del sitio web Xpert.Digital

Turquía como socio estratégico clave para Europa

Turquía como socio estratégico clave para Europa

Turquía como socio estratégico clave para Europa – Imagen: Xpert.Digital

Indispensable e impredecible: Por qué Europa necesita a Turquía ahora más que nunca

### El Súper Ejército de Erdogan: Cómo Turquía se está convirtiendo en una nueva potencia militar a las puertas de Europa ### ¿Valores por la borda? ¿Por qué Alemania ahora suministra aviones de combate a Erdogan? ### Amigo y enemigo a la vez: El arriesgado doble juego de Turquía entre Putin y Occidente ### Más que drones: Este nuevo avión de combate turco desafía a EE. UU. y Europa ###

Sin membresía en la UE, pero con socios: el nuevo y pragmático plan de Europa para Turquía

Turquía, bajo la presidencia de Recep Tayyip Erdoğan, se está posicionando cada vez más como un actor clave en la arquitectura de seguridad europea. Este desarrollo no es casual, sino el resultado de cambios geopolíticos fundamentales. Con el cambiante equilibrio de poder global, la incertidumbre en torno a las garantías de seguridad estadounidenses bajo varios presidentes estadounidenses y los desafíos que plantea la agresión rusa, Ankara ve una oportunidad histórica para consolidar su importancia estratégica para Europa.

Los líderes turcos argumentan que la seguridad europea es simplemente inconcebible sin Turquía. Erdogan respalda esta postura con cifras concretas: Turquía cuenta con el segundo ejército más grande de la OTAN, con 355.000 soldados, significativamente más que Francia, con 202.000, o Gran Bretaña, con 141.000. Es un ejército con experiencia práctica en diversas zonas de conflicto, desde Siria y Libia hasta el apoyo a Ucrania.

¿Qué diferencia la política exterior turca del enfoque europeo?

Turquía ya practica lo que Europa apenas ahora busca: autonomía estratégica. Esta independencia se deriva de su ubicación geográfica y su poderío militar. Ankara controla el acceso al Mar Negro a través de los estrechos del Bósforo y los Dardanelos y proyecta su poder hasta el Cáucaso Sur y Oriente Medio.

La política exterior turca se caracteriza por un equilibrio pragmático. Mientras Ankara apoya a Ucrania con armas y defiende su integridad territorial, al mismo tiempo mantiene relaciones comerciales rentables con Rusia. Este equilibrio de sangre fría le permite a Turquía presentarse como un mediador honesto ante los oponentes de la guerra, a la vez que participa en las reuniones de la "coalición de los dispuestos", que debate las garantías de seguridad militar para Ucrania.

¿Qué papel juega el acuerdo sobre el Eurofighter en las relaciones germano-turcas?

La venta de 40 cazas Eurofighter Typhoon a Turquía, aprobada en julio de 2025, marca un punto de inflexión significativo en la política alemana hacia Turquía. Tras más de dos años de vacilación, el gobierno alemán, bajo el canciller Friedrich Merz, dio luz verde al acuerdo, a pesar de que un tribunal turco había condenado poco antes a prisión al alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, un destacado crítico de Erdogan.

Esta decisión ilustra la transición de una política exterior basada en valores a una política exterior impulsada por intereses. Los Estados europeos están adoptando cada vez más una política de poder pragmática con su difícil socio en el Bósforo, reemplazando una postura generalmente crítica hacia Ankara debido a las violaciones de derechos humanos y los déficits democráticos.

El acuerdo con el Eurofighter también confirma la estrategia de Turquía de diversificar sus adquisiciones de defensa. La cuota de las importaciones estadounidenses ha disminuido drásticamente en los últimos diez años, mientras que España, Italia y Alemania se han convertido en los nuevos principales importadores. Para Turquía, el programa de préstamos SAFE de la UE para adquisiciones conjuntas de defensa, con un presupuesto de 150 000 millones de euros, supone un incentivo especial, ya que también está abierto a países candidatos como Turquía.

¿Cómo se está convirtiendo la industria armamentística turca en un actor global?

En las últimas dos décadas, Turquía se ha convertido en un importante exportador de armas. Las exportaciones alcanzaron un récord de 7.150 millones de dólares estadounidenses en 2024 y se prevé que alcancen los 8.000 millones de dólares estadounidenses en 2025. Este avance es resultado de inversiones estratégicas y de la subordinación directa de la Agencia de la Industria de Defensa al presidente Erdoğan en 2018.

Fabricantes turcos de drones como Baykar han tenido un éxito especial; sus drones Bayraktar TB2 se han vendido en más de 35 países y se han utilizado en conflictos desde Ucrania hasta Libia. La empresa se está expandiendo internacionalmente mediante la adquisición de la empresa italiana Piaggio Aerospace y una empresa conjunta con Leonardo llamada LBA Systems.

Un hito en la industria de defensa turca es el caza KAAN de quinta generación, desarrollado por Turkish Aerospace Industries. La producción en serie está prevista para 2028, y Turquía ya ha cerrado su primer contrato de exportación con Indonesia para 48 cazas KAAN, con un valor aproximado de 15 000 millones de dólares. Este proyecto convierte a Turquía en uno de los pocos países capaces de desarrollar y exportar cazas de quinta generación.

¿Qué intereses estratégicos persigue Turquía en el Mar Negro?

El Mar Negro ocupa un lugar central en la estrategia de seguridad de Turquía. Gracias a la Convención de Montreux, Turquía controla las únicas rutas de acceso entre el Mediterráneo y el Mar Negro. Esta posición otorga a Ankara una considerable influencia geopolítica, especialmente desde la invasión rusa de Ucrania.

Turquía y Rusia han establecido una especie de condominio informal en la región del Mar Negro, diseñado para excluir a los actores externos. Esta visión compartida de un orden regional es evidente en la interpretación turca de la Convención de Montreux tras el estallido de la guerra y en el surgimiento de la Iniciativa de los Granos del Mar Negro. Sin embargo, Ankara mantiene un doble equilibrio: apoya la integridad territorial de Ucrania y, al mismo tiempo, cultiva relaciones fructíferas con Rusia.

Para Turquía, es crucial que desee un vecino ruso lo suficientemente fuerte como para mantener el orden regional, pero que no participe en aventuras militares revanchistas. Esta posición le permite a Ankara consolidarse como un mediador indispensable en la región.

¿En qué se diferencian las posiciones europeas respecto a Turquía?

Los países europeos adoptan diferentes enfoques en sus relaciones con Turquía. Los analistas del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad (SWP) distinguen tres grupos de Estados: amigos, socios y rivales.

Entre los países "amigos" se encuentran Polonia, España, Italia y el Reino Unido, que no pertenece a la UE. Estos países mantienen una estrecha cooperación en materia de seguridad y, en algunos casos, en materia de defensa con Turquía, y desean profundizar aún más sus relaciones con Ankara. Por ejemplo, el Reino Unido firmó recientemente un Memorando de Entendimiento para la venta del Eurofighter y colabora estrechamente con Turquía en diversos proyectos de defensa.

Entre los socios se encuentran Suecia, Finlandia y Alemania, que, por razones de política de seguridad, prefieren un enfoque cauteloso. Berlín debe equilibrar los intereses de su política de defensa con los de la sociedad civil crítica con Erdoğan. Este equilibrio se evidencia en la decisión, vacilante pero finalmente positiva, de vender el Eurofighter.

Los rivales son Grecia, Chipre y Francia, que ven con reservas o incluso con un rechazo rotundo el acercamiento europeo a Turquía. Los conflictos históricos y actuales desempeñan un papel crucial en este proceso. Francia mantiene una estrecha cooperación armamentística con Grecia y es consciente del coste que supondría un distanciamiento de Turquía, especialmente dada su estrecha cooperación en materia de seguridad con el Reino Unido proturco.

 

Centro de Seguridad y Defensa - Asesoramiento e Información

Centro de Seguridad y Defensa - Imagen: Xpert.Digital

El Centro de Seguridad y Defensa ofrece asesoramiento especializado e información actualizada para apoyar eficazmente a empresas y organizaciones en el fortalecimiento de su papel en la política europea de seguridad y defensa. En estrecha colaboración con el Grupo de Trabajo de Defensa SME Connect, promueve especialmente a las pequeñas y medianas empresas (pymes) que desean desarrollar aún más su capacidad de innovación y competitividad en el sector de la defensa. Como punto de contacto central, el Centro crea un puente crucial entre las pymes y la estrategia europea de defensa.

Relacionado con esto:

 

Turquía: entre el conflicto y la cooperación: el desafío geopolítico de Europa

¿Qué conflictos existen entre Turquía y sus vecinos?

Las tensiones entre Turquía y sus vecinos europeos se concentran principalmente en el Mediterráneo oriental y el mar Egeo. El principal punto de discordia son las disputas territoriales sobre fronteras marítimas y recursos naturales.

Turquía reclama amplias zonas marítimas frente a sus costas como parte de su doctrina "Mavi Vatan" (Patria Azul). De implementarse, estas reivindicaciones implicarían que el mar Egeo, que se extiende hasta la costa este de Creta, y partes del mar Mediterráneo al sur de Chipre quedarían dentro de la zona económica exclusiva de Turquía. Las islas griegas de esta zona se convertirían en enclaves.

Particularmente explosivos son los planes de Turquía para la exploración de reservas de gas en zonas marítimas en disputa. Grecia, Chipre, Israel y Egipto cooperan en la explotación de recursos minerales en el Mediterráneo, excluyendo deliberadamente a Turquía. Esta exclusión refuerza la motivación de Ankara para generar información sobre el terreno mediante sus propias actividades.

Turquía aún no ha ratificado la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y amenaza con la guerra si Grecia la invoca. Esta postura inflexible genera tensiones recurrentes que podrían resurgir en cualquier momento.

¿Cómo funciona la política migratoria turca como medio para ejercer presión?

El acuerdo UE-Turquía de 2016 sienta las bases de la cooperación en materia de política migratoria entre Europa y Turquía. Turquía se comprometió a controlar la migración irregular hacia Occidente y a acoger de nuevo a los migrantes que entran en la UE a través de su territorio.

A cambio, Turquía recibió un paquete de ayuda de seis mil millones de euros para apoyar a los más de tres millones de refugiados sirios en el país. Además, la UE prometió la entrada sin visado para los ciudadanos turcos, la renovación de la unión aduanera y la reactivación de las negociaciones de adhesión a la UE.

El acuerdo tuvo inicialmente un efecto: el número de cruces fronterizos hacia las islas griegas se desplomó de decenas de miles a unos pocos cientos al mes. Al mismo tiempo, la migración se desplazó hacia las rutas terrestres, y las fuerzas de seguridad turcas impidieron más de 100.000 cruces fronterizos irregulares solo en la ciudad fronteriza de Edirne entre 2017 y 2018.

Sin embargo, el presidente Erdogan no duda en utilizar a los migrantes como palanca contra la UE cuando le conviene. Esta política migratoria instrumentalizada subraya la dependencia de Europa de la cooperación turca en este ámbito tan delicado.

¿Qué papel desempeñará Turquía en la futura arquitectura de seguridad europea?

El debate sobre una nueva arquitectura de seguridad europea cobra mayor importancia ante la incertidumbre en torno al papel de Estados Unidos. Turquía se posiciona como un socio indispensable en este nuevo orden, argumentando que la defensa europea no sería funcional sin la participación turca.

Ankara ofrece capacidades militares concretas: más de 480.000 soldados con experiencia en combate, una industria armamentística avanzada y posiciones geográficas estratégicas. Turquía ha expresado su disposición a enviar tropas a Ucrania para una misión europea de mantenimiento de la paz y ya se ha consolidado como un importante mediador en diversos conflictos.

El instrumento SAFE de la UE, adoptado en mayo de 2025, permite a Turquía, como país candidato a la adhesión, participar en proyectos conjuntos de adquisición. Sin embargo, a diferencia de los productos procedentes de Ucrania, los productos armamentísticos turcos no se contabilizan automáticamente en la cuota "europea". Esta distinción refleja las persistentes reservas hacia Ankara.

¿Cómo influye la política interna turca en las relaciones europeas?

Las políticas internas autoritarias de Turquía, caracterizadas por la erosión de la democracia, el déficit del Estado de derecho y la represión, obstaculizan significativamente la profundización de la cooperación bilateral. El Parlamento Europeo reafirmó en 2025 que el proceso de adhesión de Turquía a la UE no puede reanudarse en las circunstancias actuales.

La importancia geopolítica y estratégica de Turquía no puede compensar los reveses democráticos, y los criterios de adhesión a la UE son innegociables. Al mismo tiempo, los europeos reconocen la importancia estratégica de Turquía y su creciente presencia en áreas cruciales para la seguridad internacional.

A pesar de los estrechos vínculos económicos, existen diferencias normativas entre Alemania y Turquía. No existe una estrategia coherente para superarlas; en cambio, el gobierno turco recurre a la compensación de la política industrial. Destacados políticos europeos han expresado recientemente sus críticas a los crecientes déficits democráticos de Turquía con mucha menos contundencia, lo que debilita el espacio político restante para los partidos de la oposición y las organizaciones de la sociedad civil turcas.

¿Qué alternativas a la plena adhesión a la UE se están discutiendo?

Dado que la plena adhesión de Turquía a la UE se ha vuelto impensable en un futuro próximo y ya no le parece deseable, se están desarrollando nuevas formas de cooperación. En este contexto, se vislumbran los primeros esbozos de una política de alianzas de la UE que no busca la integración política, sino la cooperación pragmática.

Una alternativa en debate es una alianza de seguridad con Ankara en lugar de la membresía plena. Esto podría beneficiar tanto a Turquía como a la UE al promover intereses compartidos en materia de seguridad y estabilidad en la región. Una unión aduanera o la facilitación de visados ​​también son concebibles a corto plazo si la situación mejora.

La Comisión Europea ha propuesto el Reglamento SAFE, que permitiría a todos los países candidatos, incluida Turquía, participar en proyectos conjuntos de contratación pública. Esto podría marcar el inicio de una nueva estrategia de alianzas, ofreciendo a países como Turquía, Japón, Corea del Sur o incluso la India puntos de contacto mediante acuerdos de asociación.

¿Cuáles son las perspectivas a largo plazo de las relaciones entre la UE y Turquía?

El futuro de las relaciones entre la UE y Turquía dependerá en gran medida de la capacidad de ambas partes para alcanzar compromisos pragmáticos. Turquía ya ha logrado lo que Europa apenas ahora aspira: autonomía estratégica y la capacidad de desarrollar una política exterior independiente.

El doble juego geopolítico de Ankara entre diferentes socios y su negativa a comprometerse con uno de ellos refleja una tendencia entre las potencias regionales que buscan responder con flexibilidad a los desafíos geopolíticos y perseguir sus propios intereses. Turquía se niega a verse arrastrada a la rivalidad entre Estados Unidos y China.

Para Europa, esto significa que debe aprender a tratar con un socio seguro de sí mismo que defiende sus propios intereses. Los modelos tradicionales de ampliación de la UE no funcionan con Turquía, por lo que es necesario desarrollar nuevas formas de cooperación.

Es necesario un replanteamiento estratégico de la política europea hacia Turquía. Este debería tener como objetivo promover la estabilidad económica, fortalecer la integración de Turquía en materia de seguridad dentro de Europa y contrarrestar el acercamiento estratégico de Ankara a Moscú o Pekín. La cooperación futura debe estar claramente vinculada a condiciones como la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos.

Los acontecimientos demuestran que, a pesar de todas sus diferencias, Europa y Turquía siguen siendo interdependientes. El reto reside en encontrar un equilibrio entre los intereses estratégicos y los valores democráticos que sea justo para ambas partes y contribuya a la estabilidad en la región.

 

Consultoría - Planificación - Implementación

Markus Becker

Estaré encantado de servir como su asesor personal.

Jefe de Desarrollo de Negocios

Presidente del Grupo de Trabajo de Defensa de SME Connect

LinkedIn

 

 

 

Consultoría - Planificación - Implementación

Konrad Wolfenstein

Estaré encantado de servir como su asesor personal.

Puedes contactarme en wolfensteinxpert.digital o

Llámame al +49 7348 4088 965 .

LinkedIn
 

 

Salir de la versión móvil