El análisis expone la ilusión de que los empleadores pueden asumir mayores contribuciones a las pensiones sin afectar negativamente a los empleadores, los empleados o la ubicación. | Económicamente, la división entre las partes del empleador y del empleado es una ficción contable porque los costos laborales totales determinan las decisiones. | El aumento de los costos laborales no salariales pone en peligro la inversión y el empleo y exacerba la desindustrialización. | | Los desequilibrios demográficos y la expansión de las prestaciones han ejercido una fuerte presión sobre la base financiera del sistema de pensiones de reparto. | | Las prestaciones no relacionadas con los seguros, financiadas con impuestos, convierten de hecho al fondo de pensiones en un sistema mixto. | Las previsiones muestran aumentos significativos en las tasas de contribución para 2039, lo que, sin reformas estructurales, debilitará aún más la competitividad. | Las soluciones sostenibles requieren una combinación de pensiones financiadas, que vinculen la edad de jubilación con la esperanza de vida, y mayores tasas de empleo. | | Sin reformas consistentes, la redistribución se producirá a expensas de la sustancia económica y las generaciones futuras. | Los modelos internacionales con componentes de pensiones financiadas demuestran vías hacia una mayor resiliencia frente a las crisis demográficas. La conveniencia política de imponer cargas a los empleadores no sustituye una reforma sistémica audaz y a largo plazo. [...]
▶️ Lea más aquí