Online to Offline, abreviado O2O, se refiere a aplicaciones digitales en el comercio minorista que transforman elementos offline como material publicitario y los propios productos en áreas de venta digitales.
O2O, como subcampo del Internet de las Cosas (IoT), se centra principalmente en soluciones para el sector minorista. Objetos físicos como anuncios impresos, pósteres, catálogos y los propios productos se transforman de un Punto de Interés (PDI) a un Punto de Venta (TPV) mediante una aplicación digital. Los Dash Buttons de Amazon o los del minorista online suizo Brack son ejemplos de soluciones online-offline. Estos Dash Buttons físicos permiten a los clientes recomprar productos con solo pulsar un botón. El término comercial correspondiente para este tipo de pedido es reposición. Actualmente, la reposición se refiere principalmente a compras habituales, principalmente bienes de consumo diario.
Punto de interés (POI)
«Lugar de interés», literalmente «lugar de interés». Un término del marketing.
Los puntos de interés (PDI) son puntos de venta especialmente importantes para la distribución de productos. Pueden utilizarse en diversos canales de venta para promocionar un producto específico. Un PDI es un lugar donde los clientes potenciales pueden obtener información sobre los productos de uno o más proveedores, como tiendas minoristas, ferias comerciales, espacios públicos (a través de un sistema de quioscos) o en casa (por ejemplo, a través de internet). La información suele transmitirse mediante un sistema multimedia. Con la creciente prevalencia del comercio electrónico y la integración de opciones de pedido, el PDI se está convirtiendo cada vez más en sinónimo de punto de venta (TPV).
Punto de venta (POS) – Punto de compra (POP)
El término "punto de venta" se refiere al lugar donde se realiza la venta. Para el comprador (consumidor), es el punto de compra (POP), el lugar donde se completa la compra.
En el sentido más amplio, un punto de venta es el edificio o centro comercial que alberga una tienda minorista. Un diseño visualmente atractivo del edificio, su fachada y la señalización exterior (rotulación, publicidad iluminada) es crucial para la visibilidad a largo plazo y para atraer a clientes potenciales a distancia. En un sentido más estricto, el punto de venta se refiere a la tienda en sí. Desde una perspectiva de diseño, una entrada atractiva, escaparates y el uso del color y la iluminación son esenciales. El minorista busca evocar emociones positivas en el cliente y despertar su intención de compra mediante la presentación de los productos en el escaparate o en un punto de contacto (dentro de la tienda, en el estante). La zona de caja no debe ser visible desde la entrada para evitar recordarle al cliente que debe pagar su compra (sensación positiva) (sensación negativa).
El diseño de las tiendas de autoservicio busca guiar a los clientes hacia la parte trasera, garantizando así un uso óptimo de todo el espacio. El diseño de la iluminación juega un papel crucial: la intensidad de la iluminación interior debe aumentar desde la entrada hacia la parte trasera. Los estantes se colocan según planes específicos que tienen en cuenta el flujo de clientes. Estos planes se basan en información sobre el comportamiento visual del consumidor; por ejemplo, la esquina derecha, justo después de la entrada, se considera una zona de baja venta, mientras que las áreas justo delante del cliente se consideran de alto rendimiento. Muchos estantes adicionales parecen estar colocados "en el camino": atraen la atención y aumentan las ventas de la mercancía expuesta.
La disposición de los estantes se refiere a tres niveles de altura. El primer nivel (inferior) es para la venta directa. Se subdivide en la zona de venta óptima, que se encuentra al alcance de la mano y a la altura de los ojos del consumidor, y la zona de flexión y estiramiento, menos efectiva para la venta. Los productos cuyas ventas se desean promocionar deben colocarse a la altura de los ojos. El tercer nivel superior sirve para orientar a los clientes e incluye letreros y símbolos que indican los productos que se ofrecen debajo. Estos incluyen exhibidores publicitarios inflables gigantes, por ejemplo, un plátano gigante para la sección de frutas y verduras o un peluche gigante para la sección de juguetes.
El objetivo de los expositores POS (perspectiva del vendedor) o POP (perspectiva del comprador) es fomentar las compras impulsivas en el último minuto, antes de pagar en la caja. Los productos se colocan adicionalmente cerca de la caja (ubicación secundaria) y no en su ubicación habitual. El cliente decide si compra un producto, y una presentación atractiva es esencial. Estos puntos de venta están equipados y respaldados por expositores, topes de estantería, adhesivos para escaparates, stands de demostración y degustación, paneles promocionales, flechas, "rotairs" (carteles móviles suspendidos del techo mediante una cuerda que giran sobre su propio eje), cestas, torres, adhesivos para el suelo y sistemas de empuje de productos. La música de fondo (piezas instrumentales) reproducida a un volumen ligeramente superior al ruido ambiental y el uso de aromas tienen un efecto de apoyo. Un ambiente confortable, con una temperatura y humedad adecuadas, también se utiliza para fomentar las compras.
Además de estos elementos fundamentales de diseño, cada vez se crea más una atmósfera positiva durante la experiencia de compra que evoca una sensación de aventura. Este desarrollo es especialmente necesario en el comercio mayorista y minorista para mantener una ventaja competitiva. Entre los elementos de estimulación psicológica más utilizados se incluyen los aromas, las paletas de colores y la música en el punto de venta.
La abreviatura POS significa tanto “Point of Sale” como “Point of Service”, aunque a veces la distinción entre ambos puede no ser clara.
Punto de venta electrónico (EPOS)
Una evolución del TPV es el Punto de Venta Electrónico (TPVE). Este sistema, utilizado en el comercio minorista, escanea el código de barras del producto vendido en la caja. La venta se compara inmediatamente con el inventario mediante un sistema informático. De esta forma, el producto individual marcado como vendido se elimina del inventario y el nivel de existencias se ajusta automáticamente.

