Como parte de la digitalización de la Industria 4.0, el sector automotriz recurre cada vez más a las tecnologías de realidad aumentada (RA). La razón es evidente: la industria automotriz alemana se encuentra entre los sectores más avanzados de Alemania en materia de digitalización. Al igual que en muchos otros sectores, la RA se utiliza actualmente principalmente con fines de marketing y ventas. La comunicación de marca, en particular, ofrece una amplia gama de aplicaciones para la RA, ya que los entornos de experiencia interactivos permiten presentaciones de contenido altamente atractivas que despiertan emociones en los clientes potenciales. Las aplicaciones abarcan desde representaciones virtuales en 3D del vehículo deseado mediante gafas de RA hasta simulaciones de pruebas de conducción. Además, el usuario se integra directamente en el concepto a través de la interacción. Esto permite a los fabricantes crear mundos virtuales de automóviles y experiencias de conducción completamente nuevas durante los lanzamientos de productos. Más allá del marketing, la RA también ofrece a los fabricantes diversas aplicaciones en el sector industrial.
Desarrollo de productos
(RA) ofrece múltiples posibilidades en diseño, creación de modelos y selección de materiales: formas, diseños y colores se pueden visualizar y modificar con gran nitidez, sin necesidad de crear un modelo nuevo manualmente cada vez. En Mercedes-Benz, esto ayuda a los ingenieros a visualizar sus desarrollos, permitiéndoles, por ejemplo, "instalar" virtualmente diferentes variantes de motor en un chasis existente. De esta forma, pueden simular cómo encajará un motor planificado en el compartimento del motor del vehículo. Esto ahorra a los diseñadores costes de investigación y desarrollo, además de reducir el tiempo necesario.
producción
de producción con realidad aumentada , BMW usando esta tecnología para la soldadura de pernos en vehículos de prueba desde el año pasado. Anteriormente, esto se hacía manualmente, lo que llevaba varios días por vehículo. Ahora, los empleados equipados con cascos de datos y cámaras visualizan los puntos de soldadura individuales en los vehículos mediante realidad aumentada, lo que reduce a la mitad el tiempo necesario. Un desafío para su uso generalizado es el seguimiento sin marcadores, ya que los vehículos aún necesitan estar marcados para que los sistemas de realidad aumentada puedan utilizarlos. Lo que es factible para los vehículos de prueba parece poco realista para la producción en serie.
Kolbus, fabricante de productos industriales personalizados para la industria automotriz, entre otros, también utiliza la realidad aumentada en un proyecto piloto de producción manual. Allí, se muestra a los empleados los siguientes pasos de trabajo mediante superposiciones con precisión milimétrica. Se detectan los pasos de producción defectuosos, evitando así costosos desechos.
Además de la producción, la realidad aumentada facilita la planificación de plantas en la industria automotriz, ya que permite superponer virtualmente máquinas o edificios en entornos reales o simular flujos de materiales. Todo esto funciona independientemente de la ubicación, al menos durante la fase de planificación, lo que permite ahorrar en personal y gastos de viaje al construir una nueva planta en Brasil o China.
Seguro de calidad
Otra aplicación práctica es el control de calidad, ya que las herramientas de realidad aumentada (RA) permiten analizar los procesos de fabricación e identificar fallos en la producción desde las primeras etapas. La resolución de problemas también se facilita con la RA, puesto que los pasos necesarios para la mejora se pueden ilustrar virtualmente mediante tutoriales en RA. Este enfoque simplificado es rápido y no requiere asistencia de expertos, lo que resulta especialmente útil para las empresas automovilísticas con presencia global y una extensa red de fábricas.
La RA también puede utilizarse para extender el control de calidad a las ubicaciones de recepción o de los proveedores. Los preproductos o las piezas fabricadas externamente pueden inspeccionarse con claridad en tiempo real sin necesidad de la presencia de un equipo de expertos in situ. Esto es especialmente relevante, ya que aproximadamente dos tercios de los costes derivados de defectos de calidad pueden atribuirse a errores del proveedor. Por lo tanto, las comprobaciones in situ facilitan la detección temprana de defectos. En la industria automotriz, estas comprobaciones virtuales reducen costes, detectan problemas con mayor antelación y aceleran las reparaciones.
Servicio de vehículos
El mantenimiento regular de un automóvil consiste principalmente en pasos rutinarios. La realidad aumentada (RA) permite crear instrucciones interactivas que ilustran y explican los pasos a seguir al técnico, garantizando que disponga de toda la información relevante. La empresa de electrónica Bosch desarrolló un sistema específico para el mantenimiento de automóviles llamado "CAP Automotive": en el taller, el mecánico apunta una cámara de RA al motor del vehículo, y las piezas defectuosas se codifican por colores en un monitor, junto con sus números de pieza e instrucciones de instalación. Todo esto acelera y optimiza el mantenimiento del vehículo, reduciendo así los costes tanto para las empresas como para los clientes.
perspectiva
Además de su aplicación en los procesos operativos de los fabricantes de automóviles, la realidad aumentada (RA) pronto beneficiará directamente a los clientes, por ejemplo, en forma de cabinas virtuales. Muchos fabricantes están impulsando el desarrollo de parabrisas inteligentes, que proporcionan a los conductores información adaptada a sus preferencias individuales. Esto incluye datos de velocidad, ya comunes en los vehículos. Las funciones de navegación, las advertencias y la configuración de la radio o el teléfono también pueden mostrarse en el parabrisas virtual. Una gran ventaja: la información se integra directamente en el campo de visión del conductor, lo que le permite mantener la vista en la carretera en todo momento. Las distracciones al volante causadas por pantallas mal ubicadas serán cosa del pasado. En el futuro, un asistente de conducción inteligente podría reconocer la trayectoria ideal y alertar al conductor mediante superposiciones, o un sistema de cámaras podría identificar y advertir de peligros incluso antes de que el conductor los detecte.


